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Excmo y Rvdmo Sr. D. RAFAEL BELLIDO CARO PRIMER OBISPO DE ASIDONIA-JEREZ Nació en Arcos de la Frontera el diez de marzo de 1924. Fue Obispo Auxiliar de Sevilla en 1973, y primer Obispo de Jerez desde el cuatro de marzo de 1980 hasta su fallecimiento el día dieciséis de marzo de 2004.
ARTICULOS: ¡ADELANTE, FELÍZ Y QUERIDO MENSAJERO!
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Pascua 2004 D. Rafael Bellido Caro nació en Arcos de la Frontera (Cádiz) el 10 de marzo de 1924. Fue ordenado presbítero el 7 de noviembre de 1948. El 1 de diciembre de 1973 Pablo VI le nombró Obispo titular de Muzia y Auxiliar de Sevilla, El 4 de marzo de 1980 es nombrado por Juan Pablo II primer Obispo de la recién erigida Diócesis de Asidonia-Jerez. A los 17 años ingresó en el Seminario Metropolitano de Sevilla, donde cursó Filosofía y Teología. Fue Superior y profesor primero del Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y luego del Colegio de Ntra. Sra. De los Reyes, en Bonanza. Posteriormente fue Párroco de San Andrés en Sevilla, profesor y formador en el Seminario de San Telmo, y designado Delegado Diocesano de Suburbios y Consiliario de las ramas juveniles de la Acción Católica Diocesana. Durante 9 años, como presidente adjunto del Consejo que integraba a las Hermandades y Cofradías, desarrolló una labor muy destacada. En 1973 fue nombrado Vicario Episcopal de Laicos, y poco después, Vicario General del Arzobispado con especial dedicación y residencia en la zona pastoral de Jerez de la Frontera. El 4 de marzo de 1980, el Cardenal Bueno Monreal anunciaba por los micrófonos de Radio Popular de Sevilla y Jerez la erección de la nueva diócesis de Asidonia-Jerez y el nombramiento del Obispo en la persona de Mons. Rafael Bellido Caro. Tras 20 años de pastoreo como titular de nuestra diócesis y por motivo de su jubilación, con la llegada de nuestro nuevo Obispo D. Juan del Río, el 14 de septiembre de 2000, pasó a ser Obispo Emérito de nuestra diócesis, retirándose a Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Entre sus escritos pastorales podemos citar: Iglesia en marcha, Sobre el diaconado permanente en nuestra diócesis, Cartas pastorales y Reflexiones sacerdotales. Tras una breve y repentina enfermedad falleció el día dieciséis de marzo de 2004 en Sevilla, a la edad de 80 años. Fue acogido y velado con cariño en Sevilla, Arcos y Jerez, en cuya Iglesia Catedral tuvo lugar un multitudinario y sentido funeral, y en cuyo cementerio de la Merced descansan sus restos mortales junto a los de su madre, como el deseaba. D. E. P. Amén Mas Información: DON RAFAEL, LAS VOCACIONES AL SACERDOCIO Y EL SEMINARIO DIOCESANO. EL PASTOR BUENO QUE ME IMPULSÓ EN MI VOCACIÓN.
Pascual 2000. Está resultando muy frecuente y, a lo mejor, aburrido por rutinario, querer bautizar todos los acontecimientos como algo sorprendente y nuevo añadiéndoles 2000. Está bien y puede resultar divertido y hasta comercial en algunas cosas y rentable para el mundo del consumismo. Tratándose del sacerdote hay que ser sencillamente respetuoso y prudente. El sacerdote del 2000 o es en lo sustancial, como el del principio o habrá que dudar mucho de su autenticidad. Como el que nació del corazón amante y amable de JESÚS, porque otro sacerdocio no tiene sentido en los sacerdotes de ahora y de siempre. Así, de una manera explícita y clara se dice y repite en el momento de la ordenación sacerdotal. Pero no se entienda esta afirmación en un sentido de conservadurismo negativo, porque eso es una evasiva. Al sacerdote de hoy, exigiéndole que no se aparte de los orígenes JESUCRISTO, SACERDOTE ETERNO, sí que se le tiene que exigir que copiemos, también, del MAESTRO, ciertas habilidades pastorales que le definen como misionero y apóstol. Baste repasar la doctrina que nos ha regalado el Concilio Vaticano II en su DECRETO SOBRE LOS PRESBÍTEROS. A lo mejor se presta atención a otros puntos pero no quiero que se olvide el n. 12 titulado: "Importancia y significado de la santidad sacerdotal". De este número copio: Los sacerdotes... ya en la consagración bautismal recibieron, como todos los cristianos, el signo y don de tan gran vocación y gracia para que, incluso contando con la debilidad humana, puedan y deban tender a la perfección... Los sacerdotes están especialmente obligados a alcanzar la perfección. Resultará aventurada mi afirmación si es que no se entiende debidamente y tengo fundamento para temerlo. Os digo que el sacerdote AHORA tiene que ser más "laicizado y menos clericalizado". Tiene que tener muy acentuadas las cualidades del hombre que sabe moverse entre los hombres, en la calle, en las plazas, en los corrillos sanos, en los comercios y bares, en las tertulias vecinales y deportivas, en los clubs juveniles y movidas. De lo contrario, yen dónde y a quién evangelizará.'. Claro que si se queda en eso y pierde de vista la llamada del Concilio puede ser todo menos sacerdote, y aun eso, sin el soporte de una VIDA INTERIOR muy profunda y cuidada, nada de nada, de nada. El sacerdote del 2000, como el del 3000, como el de siempre tendrá que ser SANTO, POBRE, SERVICIAL Y DISPONIBLE. Seguro que nos ayudará la estela de SAN JUAN DE ÁVILA y la siempre necesaria e imprescindible protección de SANTA MARÍA, MADRE DEL SUMO Y ETERNO SACERDOTE, CRISTO JESÚS-SEÑOR.
Don Rafael Bellido Caro. 13 de Mayo de 2000, Ntra. Señora de FÁTIMA.
Pascual 1999. La palabra escrita o hablada siempre será plataforma de lanzamiento y guía del ANUNCIADOR DE LA BUENA NOTICIA. La BUENA NOTICIA hoy es CRISTO RESUCITADO. Con el PREGÓN DE LA NOCHE SANTA se abren las puertas de la alegría para todo el mundo. El grito del ALELUYA nos acompañará en todo el itinerario PASCUAL. ¡CRISTO NUESTRA PASCUA HA RESUCITADO...!. Pero no se puede olvidar que este PREGÓN PASCUAL ha estado precedido del grito, permanente, de la CUARESMA: ¡Convertios y creed en el Evangelio! Tiene, ahora, su equivalencia en la consigna paulina: ¡Si habéis resucitado con Cristo buscad los bienes de arriba, no los de la tierra!. Mucho más profundamente se expresará el apóstol y con mayor exigencia en la carta a los Romanos: "Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros." Participar de la vida del RESUCITADO comporta un cambio radical de tal modo que "no reine, pues el pecado en vuestro cuerpo mortal... ofreceos, más bien. vosotros mismos a Dios como muertos retornados a la vida... pues el pecado no dominará ya sobre vosotros". La consigna del Apóstol Pablo deberá de tener una resonancia especial en la vida personal que se encuentra convocada a reproducir en cada uno el talante del RESUCITADO. No se puede caminar por la vida cantando "Aleluya" con el traje del hombre viejo, de pecado, desordenado, atrapado en su corazón por las consignas del mundo y esclavo del consumismo, materialismo y sus desastrosas consecuencias en la persona. Ahora, más que nunca, nos tenemos que exigir los creyentes en Cristo que nuestra vida, en medio del mundo, sea LUZ QUE ILUMINA A TODO HOMBRE, SALDE LA TIERRA que libere de la corrupción y FERMENTO que vivifique y transforme las realidades del mundo para que se comporten según los planes de Dios. Pero el grito de RESURRECCIÓN no es privado ni oculto: hemos gritado y cantado públicamente que CRISTO HA RESUCITADO. El grito compromete a los que gritan o, para muchos, quedará en susurro o en voz sin significado. La RESURRECCIÓN exige hombres resucitados que "griten al mundo" con voz de denuncia que la muerte de Cristo ha vencido al pecado y que su RESURRECCIÓN ha destruido la muerte. Y ese pecado vencido y esa muerte destruida tienen nombre en nuestra sociedad: Egoísmo corruptor, violencia mortal, abandono vergonzoso, pobreza consentida, personas maltratadas, vidas cortadas, dignidad traficada, protagonismo comprado, poder tiránico, sonrisas traidoras, compraventa de voces sin voz... RESUCITAR en cristiano y para el cristiano es verse libre de todas esas ataduras. RESUCITAR para el cristiano en la calle equivale a GRITO DE PELEA, GUERRA Y LUCHA contra todas esas consignas de muerte para tantos hombres de ahora. Cuando te quites la careta de muerto y aparezcas con el rostro nuevo, resucitado, el mundo creerá en la RESURRECCIÓN de Cristo, como misterio desvelado y verdad proclamada a través de la vida de los hombres, mujeres, jóvenes y niños RESUCITADOS a una vida que se les había quitado y ahora se les ha devuelto. RESUCITAR es no sólo CREER sino hacer vida lo que se CREE. D. Rafael Bellido Caro.
¡ADELANTE, FELÍZ Y QUERIDO MENSAJERO!. Navidad 1998. ¡Adelante, feliz y querido mensajero! Te abrimos las puertas con las ansias de escuchar de tí nuevas y alegres noticias. ¿Con qué buena nueva regalas hoy nuestros oídos? Vienes como portavoz de un mundo joven e ilusionado cosa no fácil en estos tiempos. Pero, además, esa ilusión tiene la firme base de una opción seria y una palabra firme: SEGUIMIENTO DE JESUCRISTO. ¡Ahí es nada, muchachos! Bienvenida sea vuestra revista y bienvenido, por esperado, vuestro mensaje. Me decido a colaborar con vosotros y os ofrezco la alegría por lo que nos llega. ADVIENTO no es etapa de muchos polvorones o dulces de todas clases, ni tampoco de locura de regalos o tarjetas de felicitación. ADVIENTO es la puerta abierta a la locura del AMOR DE DIOS que quiere hacer feliz y dichoso a un mundo que necesita, sobre todo, de DIOS. Dios no quiere quedar lejos de esa necesidad ni sordo a tantas voces angustiadas. Se quiere hacer cercano... vecino ...hermano... de nuestra misma carne y sangre. Ese paso tan importante, para comprenderlo y vivirlo, exige un tiempo de calma y reflexión para poder medir ese gesto de Dios. ADVIENTO: Bendito tiempo en el que Dios, loco de amor por el mundo, quiere echar a rodar esta máquina de la salvación enganchando en ella a su HIJO y por ÉL a SANTA MARÍA DE NAZARET. Así las cosas saldrán muy bien y el éxito de la obra de Dios está asegurado. Saquemos, ya, nuestra participación en esta LOTERÍA. Vuestro Obispo y hermano,
+ RAFAEL - 29/11/98
Especial 1997. Lo fundamental de una COMUNIDAD VIVA, en una Iglesia particular, en la Diócesis, es que llegue a sensibilizarse con el tema del SEMINARIO. Desde las propias comunidades tiene que surgir el interés por los jóvenes que llegan al Seminario con el deseo de emprender el camino del sacerdocio, al que se sienten llamados por Dios, para servir a su Pueblo, el PUEBLO SANTO DE DIOS. Nuestra Iglesia Diocesana ha tenido el inmenso gozo de celebrar el domingo 16, 5.° de Cuaresma, en la SANTA IGLESIA CATEDRAL, la ordenación de Diácono de dos jóvenes, ha admitido a la Sagradas Ordenes a otro y a Instituido Lectores y Acólitos a otro grupo. Aunque no fuese más que por gratitud, deberíamos intensificar, este año, nuestros esfuerzos en favor del Seminario. Un modo práctico y efectivo, de significar y expresar el interés por el Seminario, será la presencia en él de los grupos cristianos y, sobre todo, de los jóvenes en proceso catequético de nuestras Parroquias. Las familias cristianas han de hacerse, igualmente, presentes en el Seminario, incluso las de los pueblos, ciudades y núcleos más pequeños y alejados. Será un modo de comunicar, vivamente, su amor a la Iglesia, a los sacerdotes, a los jóvenes seminaristas, cantera especial para nuestro Seminario. Recordaré de modo especial: LA FAMILIA ESPERANZA DEL SEMINARIO. Dice el Concilio Vaticano II: "El deber de fomentar las vocaciones afecta a toda una comunidad cristiana... La mayor ayuda, en este sentido, la prestan... aquellas familias que, animadas del espíritu de fe, caridad y piedad, son como un primer santuario. . ." Más claro aún: "Los esposos cristianos son para sí mismos, para sus hijos y demás familiares, cooperadores de la gracia y testigos de la fe; los forman con su palabra y su ejemplo para la vida cristiana y apostólica, les ayudan, prudentemente, a elegir su vocación y fomentan con todo esmero la vocación sagrada cuando la descubren en los hijos". Es, especialmente, urgente ORAR por el Seminario. Es absolutamente necesario que llegue hasta el Padre la plegaria de Jesús: ". . .la mies es mucha y los operarios pocos. . ." Es preciso que se empape la conciencia de sensibilidad cristiana y apostólica sobre el ministerio del presbítero de su comunidad para que todos los creyentes pongamos mente y corazón en el tema del Seminario y las vocaciones. Sólo si estos datos se cumplen y se viven, con fuerza, también se notará la generosidad de las personas y comunidades en la ayuda económica, muy precisa. Visitad el Seminario y convivid con los jóvenes seminaristas. Intercambiad experiencias humanas y cristianas y vuestros proyectos de vida. Ya veréis: Nada de su juventud pierde el joven seminarista... mucho gana en su entrega a Jesucristo y mucho ofrece de su vida para la tarea que se le va a encomendar en la Iglesia, ella también siempre JOVEN. No se debe de enjuiciar el Seminario ni a distancia, ni por los prejuicios... ni mucho menos por la impresión, tristemente, negativa, de algún sacerdote aprovechado por y de los medios de comunicación social. No es un paso fácil entregarse al Señor, pero está muy lejos de la novelería de aventuras como de los matices nostálgicos de generaciones pasadas o de nuevas, pero sin aspiraciones serias. Hoy está muy claro qué es sacerdote. ¡¡Animo, seminaristas!! ¡¡Animo, muchachos!! Dios que os llama os bendiga y os sostenga. + Rafael Bellido Caro, vuestro Obispo
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Seminario Diocesano
Asidonia-Jerez. 2004 |
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