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OBISPADO

 

SEMINARIO

 

Imagén de la Capilla del Seminario

José M. Álvarez Benítez

PRESBÍTERO

Nació en Marchena (Sevilla)  el 6 de enero de 1926  y fue ordenado el 18 de junio de 1956 en Sevilla.

 

ASÍ NOS VEN...

NUESTROS MÁRTIRES.

 

 

 

Portada Navidad 2003

Portada Pascua 2003

Portada Navidad 2002

Portada Pascua 2002

Portada Navidad 2001

Portada Pascua 2001

Portada Navidad 2000

Portada Pascua 2000

Portada Pascua 1999

Portada Navidad 1998

Portada Especial 1997

 

 

 

 

ASÍ NOS VEN...

Especial 1997.

Son un grupo muy amplio de jóvenes comprometidos con su Iglesia de distintos modos, hay dos grupos Scout, sesenta jóvenes recién confirmados, varios grupos de catequesis, también trabajan en Cáritas, en el grupo de liturgia... tienen la suerte de contar entre ellos con un seminarista de la Parroquia con el que conviven, trabajan y comparten la fe, ahora opinan sobre el Seminario.

LOS JÓVENES DE LA PARROQUIA DE LAS VIÑAS

¡Hola amigos!

Somos un grupo de jóvenes bastante amplio que dedicamos nuestro tiempo y nuestro trabajo a la parroquia y a demostrar a los demás el amor que Cristo nos da, cada uno del modo en que mejor sabe hacerlo, catequesis, Scout, Cáritas. . .

Ahora se nos ofrece la posibilidad de dar nuestra opinión sobre el seminario.

Desde hace más de un año y medio podemos compartir nuestras vivencias con un seminarista, que nos ayuda y forma parte de nuestra Parroquia. Fue entonces cuando en nosotros comenzaron a recibir respuestas muchas de nuestras preguntas y cambió nuestro punto de vista.

Siempre nos hemos imaginado el Seminario como un lugar donde se dejaba al chaval, que teniendo o no vocación religiosa, "ESTUDIABA PARA CURA" y, en caso contrario, al menos tenía una carrera profesional que le aseguraba la vida con un futuro. En pocas palabras, era "un internado para futuros curas".

Pero nada más lejos de la realidad. Tal y como lo vemos ahora, los seminaristas son personas, como cualquier joven de hoy, que sienten la llamada de Dios y responden a su vocación la de servir a Cristo desde el ministerio del Sacerdocio. Y ahí está el Seminario, que les ayuda a comprender esa llamada y a encauzar esa vida de entrega a los demás teniendo como modelo a Nuestro Señor Jesucristo.

El seminarista está llamado a servir, desde ya. Está llamado a ser luz y aliento fraterno para los demás y esa luz que deben ofrecer debe encenderse dentro del Seminario. Sabe que necesita una fuerte preparación y unos conocimientos que nos deberá transmitir después a nosotros, en el Seminario es donde se forma para hacerlo... Sin embargo el Seminario no es algo exclusivo suyo sino que nos concierne a todos.

Debemos darnos cuenta de que algunos de nosotros permaneceremos sordos a la llamada de Dios, y el Seminario puede ayudarnos, destaponar nuestros oídos y hacernos reconocer esa llamada que no es ni un sentimiento, ni un gusto, ni una voz de ultratumba, y ni siquiera tiene una señal especial con la que naces y que te diferencie. Dios llama cuando da ojos para ver mieses granadas que se pierden por falta de brazos que las trabajen.

Desde el Seminario se nos ofrece muchas cosas: cursillos importantes: tanto para seminaristas como para seglares, como el cursillo sobre la VOCACIÓN y la Pastoral Vocacional, donde podemos conocer la llamada que recibe cada uno de nosotros. Porque tu vocación puede no ser la de religioso o sacerdote, pero sí es seguro que has sido llamado por Dios para realizar una tarea. El Seminario recibe también a seglares los fines de semana para que conozcamos la vida de los seminaristas.

En definitiva, debemos tener más próximo el Seminario y no verlo como algo lejano en el que sólo están los que tienen una vocación sacerdotal, Hay que quererlo como algo nuestro, que también pertenece a la comunidad. Y debemos alentar a los que allí se forman y se preparan para servir a nuestras comunidades en el futuro, rezar por ellos y porque de nuestras parroquias y grupos salgan nuevos jóvenes capaces de responder a la llamada.

UN CURA DE SIEMPRE...

D. José Manuel Álvarez Benítez es párroco de Villamartín, siempre destaca su atención y cariño a todo lo relacionado con el Seminario o los seminaristas. De hecho, acoge en su parroquia a uno de los diáconos recién ordenados, Enrique Soler que trabaja con él. Ahora nos da el testimonio desde sus muchos años de experiencia y dedicación al sacerdocio, a la Iglesia y a Dios.

CARTA DE UN CURA QUE VIVID EL CONCILIO VATICANO II

A UN SEMINARISTA QUE VIVIRÁ SU SACERDOCIO EN EL TERCER MILENIO.

Querido amigo:

¿Qué crees que puedes decir tú, hombre de "ayer", cuando un seminarista de "hoy" te pregunta a tí, cura con cuarenta años de vida sacerdotal en su mochila, sobre tu experiencia de cosas pasadas y tus sentimientos de la vida de hoy?

En principio, y antes de que se me olvide, debo decirte -y así lo siento- que para mí no ha habido interrupción ni discontinuidad entre mi sacerdocio de ayer y mi sacerdocio actual. Si acaso, en las formas o maneras de vivirlo y ejercerlo; pero nunca en la conciencia clara y determinada de saber lo que soy.

"No hay duda de que el sacerdote, con toda la Iglesia, camina con su tiempo y es oyente atento y benévolo, pero a la vez crítico y vigilante, de lo que madura en la historia. . ." (Juan Pablo II).

Pues bien, estoy seguro y queda bien demostrado que es posible una auténtica renovación en plena fidelidad a la Palabra de Dios y a la Tradición.

Pienso que, como sacerdote, ni el pasado ni el futuro me pueden hacer mella en mis convicciones y en mi fidelidad. Creo ser hoy lo que fui aquel día de mi Ordenación sacerdotal y lo que espero, con la ayuda de Dios, ser hasta el final: SACERDOTE.

Más allá de toda renovación o adaptación. más válido que todos los métodos pastorales y los conocimientos, aunque pasen los años y se gasten las fuerzas y hasta las ilusiones, no hay miedo de estar "fuera de tiempo". porque el "hoy humano" de cada sacerdote está insertado en el HOY de CRISTO REDENTOR.

Quizás en otra te diga más cosas, querido amigo seminarista. Pero hoy hasta con esto.

Con mis deseos de que seas un día muy próximo sacerdote tan feliz como yo, aunque indigno de serlo, te envío un abrazo.

José Manuel Álvarez Benítez

 

 

 

 

 

 

NUESTROS MÁRTIRES.

Nuevos Testigos de la Fe.

Pascua 2001.

Hay quienes dicen que hoy se producen demasiadas beatificaciones y que el actual Pontífice Juan Pablo II, ha canonizado y beatificado mas Santos que todos sus predecesores juntos, en los últimos años.

Estudiando y razonando sus motivos, llegamos al convencimiento de que estas exaltaciones son debidas a la gran difusión del mensaje evangélico, expuesto y refrendado incluso con la propia vida y el martirio cruento de sus mensajeros.

El hecho de dar la vida por Cristo y por la verdad del Evangelio recibe la denominación de MARTIRIO; y los que lo hacen son los denominados y reconocidos como MÁRTIRES.

De la sangre de los mártires nació y se sostuvo la Iglesia en el primer milenio. Y de nuevo ha vuelto a ser la Iglesia de los mártires en el segundo milenio que acaba de pasar. La sangre de los mártires sigue siendo semilla fecunda de cristianismo, como dijeron los Santos Padres.

Desde nuestra admiración y agradecimiento queremos honrar a estos héroes de la fe y resaltar especialmente aquí el nombre de nuestra paisana y miembro de nuestra Comunidad Diocesana, por su nacimiento y bautismo, SOR CARMEN MORENO BENÍTEZ, religiosa salesiana, hija de VILLAMARTÍN, nacida en esta población el 24 de agosto de 1885, en el nº 41 de la calle Del Santo, y bautizada en la Parroquia de Santa María de las Virtudes, en la que vivió toda su infancia y primera juventud.

Fue martirizada en Barcelona el 6 de septiembre de 1936, por ser Religiosa y por haber ofrecido su vida al quedarse en la ciudad al cuidado de otra religiosa de su Comunidad, muy enferma, cuando sus compañeras todas tuvieron que huir a Italia, en un barco, para ponerse a salvo de la persecución.

El pasado día 11 de marzo fue beatificada por S.S. Juan Pablo II, juntamente con otros doscientos treinta y tres mártires de la misma época en España. A este acto asistieron cincuenta y cinco feligreses de Villamartín, juntamente con su Párroco y representantes del ayuntamiento.

Nuestro Obispo Diocesano, Don Juan del Río Martín ofició una solemne misa de acción de gracias, en la Parroquia, con asistencia de numerosas Hermanas salesianas, salesianos de varios lugares y una gran cantidad de fieles.

Una gloria más para nuestra Diócesis y una intercesión más desde el Cielo para nuestra Comunidad Eclesial.

José Manuel Álvarez Benítez,

Párroco de Ntra. Señora de las Virtudes, Villamartín.

 

 

 

 
 

Seminario Diocesano Asidonia-Jerez. 2004
Diseño Luis López-Cuervo del Rosal.