REVISTA DIGITAL

 

OBISPADO

 

SEMINARIO

 

Juan Benítez Núñez

SACERDOTE

Nació en Jerez de la Frontera el catorce de enero de 1940 y fue ordenado el 23 de marzo de 2003

 

 

Portada Navidad 2003

Portada Pascua 2003

Portada Navidad 2002

Portada Pascua 2002

Portada Navidad 2001

Portada Pascua 2001

Portada Navidad 2000

Portada Pascua 2000

Portada Pascua 1999

Portada Navidad 1998

Portada Especial 1997

 

 

 

 

EXPERIENCIA DE UNA VOCACIÓN TARDÍA.

Pascua 2000.

Nací hace sesenta años en la calle Luis Pérez n. 20, de Jerez de la Frontera. Éramos muchos primos los que vivíamos en la misma casa y más o menos de las mismas edades. Jugábamos, nos divertíamos y también nos peleábamos.

A menudo yo me buscaba entre los vestidos de mi madre o mis tías tino blanco que se pareciera a un alba, me fabricaba de papel la casulla y el manipulo y ponía unos cajones a modo de altar. Reunía a mis primos, yo hacía de sacerdote y celebraba irisa en latín y de espalda al pueblo como era preceptivo. Corrían los años 1948/50.

Ya pasados unos años, concretamente en el 1959 me eché novia. Por aquellos tiempos mis prácticas religiosas se limitaban a ira misa de vez en cuando.

El Señor me hizo el gran regalo de conocer a una mujer buena y cristiana: Pepi Oca, vivía en el barrio de San Mateo, asistía a misa todos los días y yo la esperaba en la puerta del templo. Su párroco, a la sazón D. Francisco González Cornejo, aprovechó un día ese momento de espera y me invitó a entrar en su despacho, estuvimos hablando y a continuación me sugirió que pasara a una sala contigua donde habían unos hombres reunidos en oración y poniendo en común sus hechos de vida. Aquello me marcó y ahí fue donde el Señor comenzó a seducirme y yo me dejé seducir.

Gracias a ese gesto de D. Francisco Y a que posteriormente, ya casados, nos imitó a pertenecer a los equipos de Nuestra Señora, y gracias también a las enseñanzas testimonios recibidos del equipo Jerez-10, al que pertenecimos durante veintitrés años, pudimos formar un hogar cristiano. Siempre estuvimos los dos ocupados en labores parroquiales, catequesis, Cáritas, etc. Tuvimos un hijo y tres hijas de las que dos actualmente son religiosas.

Al morir mi esposa y tras un largo tiempo de discernimiento animado por mi vivencia junto a las Comunidades Neocatecumenales he descubierto la llamada del Señor para el sacerdocio y tal fin estoy asistiendo todos los días al Centro de Estudios Teológicos de Sevilla donde recibo la formación adecuada.

Convivo en este Centro de Sevilla y en algunas otras celebraciones aquí en Jerez con mis compañeros seminaristas de Jerez. Puedo decir con toda sinceridad que esta es una experiencia maravillosa ya que son unos jóvenes tocados por el dedo de Dios y llenos de su gracia. Están dando su vida y su juventud por Cristo y por el Evangelio, para lo cual reciben una formación espiritual e intelectual que les capacitará para, en su día, ser buenos pastores y poder educar a los demás en la imitación de Cristo y el mandamiento nuevo del amor fraterno.

Sólo me resta decir que soy- feliz con lo que estoy haciendo y pongo mi vida, los años que el Señor quiera concederme al servicio del Evangelio de Cristo Y de su Iglesia.

Juan Benítez Núñez.

 

 

 

 

 
 

Seminario Diocesano Asidonia-Jerez. 2004
Diseño Luis López-Cuervo del Rosal.