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SEMINARIO

 

Pablo

Pablo Gómez Mateos

SEMINARISTA

Es natural de Jerez de la Frontera, pertenece a la parroquia de San Benito. Allí ha desarrollado la acción pastoral en varios campos destacando su participación en el grupo de Oración de Taizé.

 Nació el 14 de junio de 1979. Estuvo en el preseminario. Estudió el primer ciclo de Administración y Dirección de EMpresas y es licenciado en Antropología Social y Cultural  por la Universidad de Sevilla.

 

 

ARTÍCULOS:

CARTA DE UN JOVEN.

"Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad"

KAROL, EL HOMBRE QUE LLEGÓ A SER PAPA

Juan Pablo II NUEVA PELÍCULA SOBRE JUAN PABLO II

 

 

Peregrinación a Taizé.

 

Agosto. Vistita a Castellar.

 

 

CARTA DE UN JOVEN.

Navidad 2002.

Quiero aprovechar esta ocasión que se me ha brindado por parte de los que hacen posible esta revista para compartir una vivencia para mí muy importante dentro de mi vida como creyente.

Hace siete años fui a un lugar llamado Taizé, en el sur de Francia, a vivir una experiencia de oración y de convivencia con personas de otras confesiones cristianas, aparte de la católica. Yo tenía entonces dieciséis años recién cumplidos, así que como podréis imaginar, no iba buscando sólo una experiencia muy mística que digamos, pero aquello me sorprendió de sobremanera, ya que habían miles de jóvenes que se lo pasaban muy bien pero aparte también vivían su Fe y la compartían con los demás. Yo en aquella época no estaba muy católico como solemos decir aquí y a mi me ayudó aquella experiencia a entrar de lleno en la Iglesia a mi regreso a Jerez; sí es verdad que estaba dentro de una Parroquia (San Benito de Jerez), pero estaba apuntado a las catequesis juveniles para la confirmación y nada más, como por rutina y esta experiencia tan fuerte me llevó a comprometerme más con Jesucristo y a tomármelo mucho más en serio. He de decir que me lo pasé muy bien ese año, me acostaba a las cinco de la mañana casi todas las noches, pero no por eso dejaba mis oraciones de la mañana. Todos los encuentros, introducciones bíblicas, reflexiones y oraciones me sirvieron para ver algo nuevo que siempre lo había tenido ahí, pero que nunca lo había descubierto: ese encuentro con el Maestro. Él me había llamado aquel verano de mil novecientos noventa y cinco a tener un encuentro con Él y desde entonces he acudido siempre que me ha sido posible.

Quisiera animaros a que todos los que queráis vivir una semana de intensa cercanía con el Señor en la oración y en el compartir con los hermanos de nuestra confesión y de otras, os animéis a ir a Taizé y conocer aquello. Para mí desde luego fue una gran experiencia y se la llevo recomendando a mucha gente desde aquella primera vez. He visto a mucha gente volviendo de allí maravillados con la experiencia que han vivido y creedme, merece la pena.

Una de las cosas que en Taizé se hace más hincapié es la oración, en esa cercanía con el Señor, y allí se hace patente durante tres momentos al día en forma de oraciones comunitarias que congregan a más de cinco mil jóvenes en la Iglesia de la Reconciliación. Este hecho tan importante que allí se inculca de la oración comunitaria y personal fue trasladado a Jerez hace más de quince años a la comunidad parroquial de San Benito y desde entonces se hace allí oración al estilo de Taizé todos los viernes del año a las nueve y cuarto, caiga en la fecha que caiga, sea feria o puente... Así que también os invito a pasaros cuando queráis por allí a compartir una horita de oración con nosotros. Viene gente de varios sitios, no sólo de la Parroquia y si queréis venir a Taizé el próximo verano sólo os basta con pasaros por San Benito un viernes a la hora de la oración y manifestar dicho deseo ya que la organización de la próxima peregrinación está en marcha.

Espero que esta humilde experiencia os haya servido para resaltar la importancia de la oración dentro de la vida cristiana. Muchas gracias.

Pablo Gómez Mateos

 

 

 

Entrando en Nazaret

“Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”

Navidad 2004.

Me llamo Pablo y siempre he pertenecido a la Parroquia de San Benito de Jerez, hasta el pasado mes de Septiembre, que me incorporé a nuestro Seminario.

Escribo este artículo porque me lo han pedido mis compañeros pero también porque quiero compartir con vosotros el por qué he dado este paso en mi vida, del modo más breve que pueda, pero también más ilustrador.

Con altibajos, como todo el mundo, he pertenecido a mi Comunidad parroquial. Al principio de un modo pasivo (recibiendo catequesis, yendo a Misa...) y últimamente tomando responsabilidades. ¿Dónde estuvo el punto de inflexión que me hizo cambiar de actitud?. Pues, como dije en otro número de esta revista, a raíz de una experiencia de encuentro personal con el Señor en Taizé; una Comunidad de monjes de todas las confesiones cristianas (Ecuménica) que hay en Francia. Allí llegué de la mano de unos amigos de mi parroquia, que me invitaron a participar de este encuentro en un momento de mi vida donde Dios no era nada importante. Era una costumbre, una práctica... pero poco más. A partir de ese encuentro descubrí a un Dios cercano con la humanidad y también conmigo y surgieron muchas inquietudes nuevas (lo que me faltaba a esa edad [15 años] donde lo que más hay son inquietudes y preguntas nuevas acerca del mundo y de la vida). Dentro de estas inquietudes estaba el ver el mundo en el que vivo, el que me rodea y el menos inmediato y ahora, además, desde una nueva perspectiva: la de la Fe, la del que quiere seguir al Señor. Cuanto más me iba metiendo en querer responder a mis interrogantes y comprender las cosas del mundo y de Dios, más ahondaba en la escucha de su Palabra y en la Oración. En Él buscaba la respuesta y descubría cómo me iba llevando por nuevos caminos para dármela. Ahora puedo mirar hacia atrás y ver los acontecimientos, las personas ... de que Dios se ha servido para hablarme. En esto de la vocación no hay que esperar a que le suene a uno el móvil con un remitente desconocido o privado (que es lo que aparece cuando nos llaman desde muy lejos). A veces tenemos esta llamada más cerca de lo que pensamos. Pero hay que vivir conscientes de la presencia de Dios en todo, y en la Oración y Reflexión para darnos cuenta de que es Él el que nos va mostrando sus caminos y nos orienta la marcha si nos dejamos trabajar “como barro en manos del alfarero”.

Sólo me queda añadir dos deseos o peticiones a los que leéis estas líneas:

1.- Que oréis por los que hemos dado este paso, para que perseveremos en este don que el Señor nos ha querido regalar desde su Bondad.

2.- Que os planteéis lo que el Señor quiere de vosotros a cada instante de vuestra vida. Que, como buenos seguidores suyos, concibáis la vida como un hacer su voluntad, aunque nos parezca que es imposible que a mi me pueda pedir esto o aunque me parezca imposible de realizar. Porque una cosa es clara: aunque resulte impensable para nosotros, por nuestras limitaciones y debilidades, el Señor nos dará su Espíritu y su Fuerza para llevarlo a cabo. Además, no podemos perder de vista que a lo que nos llama es a ser felices, bienaventurados, por lo que, aunque nos dé miedo y nos resulte difícil, ¡ánimo!, que está en juego nuestra Felicidad y la de los demás.

Por último, quiero dar las gracias a mis dos familias: a la de sangre, que me han educado, orientado, apoyado, ayudado, cuidado... y, sobre todo, que me dieron a conocer a Dios (en especial a mis padres, a mi hermana y a mis abuelas [que el Señor les haya recompensado todo lo que por mí hicieron]) y a mi familia en el Señor, a mi Comunidad Parroquial de San Benito, con la que he compartido y crecido en mi Fe. Ambas familias estuvieron presentes en la Eucaristía de comienzo del curso que tuvimos el 26 de Septiembre en el Santuario de San Juan Grande, además de otros amigos. A todos ¡GRACIAS! y seguid orando al Señor para que persevere en este camino tan hermoso de fidelidad y amor.

Pablo Gómez Mateos

 

 

 

KAROL, EL HOMBRE QUE LLEGÓ A SER PAPA

Navidad 2005

Se ha estrenado hace varias semanas en formato Dvd esta película acerca de la vida de nuestro recordado Papa Juan Pablo II, fallecido en abril de este año. 

La película comienza en la juventud de Karol, al que le tocó conocer los horrores de la invasión nazi en su país, con multitud de violaciones de los derechos humanos: asesinatos, violaciones, expropiaciones obligadas, refugiados obligados a abandonar sus hogares con lo indispensable,... que se mezcla con el ansia de libertad de grupos que se organizaban.

En un extremo del país estaban los nazis, mientras que en el otro se situaba la unión soviética, que expulsó a los nazis y anexionó a Polonia a su organización política. Tanto unos como otros cometieron barbaries que marcaron la juventud de nuestro protagonista. En medio de toda esta catástrofe decide ingresar en el seminario clandestino, abandonando parcialmente la vida como joven normal de su época. Era aficionado al teatro y tenía que trabajar con sus manos en una mina para poder mantenerse él y a su padre, gravemente enfermo.

Ya no os cuento más, para que podáis apreciar con vuestros propios ojos y con vuestra alma la increíble trayectoria de este hombre que, como dice el subtítulo de esta obra, llegó a ser Papa. Una trayectoria marcada por el dolor, el cual  se dispuso remediar, estudiando y enseñando de modo brillante y dedicando su vida a la entrega de los demás en el ministerio sacerdotal.

Desde estas líneas reiteramos nuestra acción de Gracias al Padre Bueno por la vida de este hombre al que llamó para ser testimonio vivo de su Amor y que, sin duda, veremos pronto elevado a los altares.

Fijaos si la película (y la vida) del Santo Padre fue interesante que en Asidonia se le agotan continuamente a Agustín. Así que, sin más, os recomiendo que os acerquéis por allí y la compréis, que no es nada cara y os va a reconfortar espiritualmente a vosotros y a vuestros amigos, además de ser un magnífico regalo para estas navidades. 

Pablo Gómez Mateos

 

 

 

 

OS RECOMENDAMOS CINE:

Juan Pablo II NUEVA PELÍCULA SOBRE JUAN PABLO II

Navidad 2006

Hace un año, en el número de Navidad de “Nuestro Seminario” del año pasado, recomendábamos una película sobre la vida de nuestro recordado Juan Pablo II. Karol era su título y versaba sobre la trayectoria del Santo Padre durante su juventud y adultez en Polonia, con las dificultades de la ocupación Nazi primero y Comunista después. En aquella ocasión la película finalizaba con la llegada a la Cátedra de San Pedro de aquel Papa venido de lejos. Esperamos que la pudierais ver y disfrutar con el ejemplo de la vida de aquel gigante de la Iglesia polaca. No obstante, todavía estáis a tiempo de adquirirla si aún no la habéis visto. Pero el motivo del presente artículo es el de invitaros a ver una nueva producción sobre el mismo protagonista. En esta ocasión, se va haciendo un recorrido más rápido sobre los años de su juventud y llegada al episcopado en comparación con la película anterior. Pero consta de un segundo episodio, donde se reflejan los hitos más importantes de su pontificado. Evidentemente, son muchos acontecimientos importantes de los 26 años de pontificado los que no aparecen reflejados en esta película, por limitación del tiempo. Pero eso sí: recoge muy bien algunos de ellos y los plasma en esta obra, que dura en total unas tres horas (los dos episodios). Con la memoria tan reciente de lo que representó Juan Pablo II en nuestras vidas y en la vida de la Iglesia, os invitamos desde aquí a que rememoréis su persona y su ejemplo viendo esta nueva película, que os traerá al recuerdo escenas incluso de vuestras propias vidas. Como siempre, en Asidonia se la podéis encargar a Agustín, si es que todavía le quedan algunas copias. Es un buen regalo para estas navidades, para regalar a la familia y a todos aquellos que son queridos para nosotros.

 

Pablo Gómez Mateos

 

 

 

 
 

Seminario Diocesano Asidonia-Jerez. 2006
Diseño Luis López-Cuervo del Rosal.