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OBISPADO

 

SEMINARIO

 

Imagén de la Capilla del Seminario

Antonio Fernández Ligero

 

 

Portada Navidad 2003

Portada Pascua 2003

Portada Navidad 2002

Portada Pascua 2002

Portada Navidad 2001

Portada Pascua 2001

Portada Navidad 2000

Portada Pascua 2000

Portada Pascua 1999

Portada Navidad 1998

Portada Especial 1997

 

 

 

 

SER JOVEN, ¿ES UNA VIVIENCIA COMPLEJA?.

Pascua 2001.

Hoy en día, ser joven es una de las vivencias más complejas que podamos encontrarnos.

La juventud es un momento crucial en nuestra existencia, porque marca decisivamente el rumbo que va a tomar nuestra vida.

Tu forma de pensar, tus sueños, tus ilusiones, tus esperanzas, tus estudios,... cada paso que das es una forma de adentrarte en una aventura que, no exenta de riesgos, merece la pena vivir intensamente, ya que tu felicidad está en juego.

Muchas veces, nos da miedo pensar en lo incierto del futuro, más aún en nuestros días, porque la sociedad ha entrado en una espiral de desilusión y falsas esperanzas que nos desmotiva y nos invita a olvidar el lado positivo que todas las cosas tienen.

Alguien dijo en cierta ocasión: "A los veinte años, se tiene la cabeza llena de sueños; a los cuarenta, de insomnio ". Seguramente, el mundo en que vivimos nos da pocos motivos para soñar, y cuesta trabajo ilusionarse por el futuro cuando, hagas lo que hagas, la tétrica sombra de la corrupción, el engaño y el paro vuela siempre sobre nuestras cabezas. Esa es la razón de que los estudios sean a veces insoportables, dado que tienen un alto componente de competitividad cruenta y nos hacen pensar que no se va a encontrar trabajo en la profesión que uno realmente desea.

¿Ha perdido sentido el concepto de vocación dentro de este contexto? El materialismo y la falta de ideales que nos envuelve nos podría hacer pensar que es así. Pero yo prefiero creer que no importa tanto el ambiente desmotivador que podamos vivir, si conservamos valores fundamentales que den sentido a nuestra vida. Indudablemente, el dinero es esencial para poder subsistir dignamente, pero nunca nos dará la felicidad, si no estamos satisfechos con nosotros mismos.

Todos tenemos una historia distinta que escribir día a día: el artista busca diariamente la belleza oculta de las cosas, el médico descubre la magia y el milagro de la vida, el sacerdote se entrega a los demás en su trabajo y en su oración,... e igualmente, todos encuentran a Dios más cercano, viviendo la vocación propiamente específica de cada uno.

De esto se deriva ahí es nada- que la vocación no es más que descubrir cómo queremos realmente que sea nuestra vida, pensando no tanto en lo que deseamos tener, sino en lo que deseamos ser.

Pero claro, esta reflexión no podía quedar exenta de hacer alusión al ministerio sacerdotal, pues en estos días hemos celebrado el "Día del Seminario". No podemos pasar por alto esa gran figura que destaca por encima de otras en la historia de la humanidad: Jesucristo, que viviendo su vocación de ser Dios hecho Hombre, se adentró en la riqueza y el misterio del ser humano, con el fin de ofrecerle un horizonte que le condujese a la plenitud. Muchos han sido los que han seguido sus huellas, de maneras muy diversas, entre ellos los que se han consagrado a Dios por medio del sacerdocio, que experimentan su cercanía en una continua y genuina entrega a los demás y vida de oración.

Por ello, quizá tenga, aún hoy día, algo que decirnos Jesús de Nazaret, pues la vocación al ministerio sacerdotal, de elección personal e intransferible, tras experimentar la gratuidad de la invitación de Dios, es una más dentro de la diversidad que nos presenta la propia LIBERTAD del hombre, y LIBERTAD con mayúscula, porque implica valor para elegir, pero sobre todo para comprometerse con una opción de vida que ilusiona, motiva y da la felicidad.

Nada es fácil ni nunca dejaremos de equivocamos, pero si no luchamos por nuestros sueños ahora que somos jóvenes, nuestra vida será una larga noche de insomnio, vacía de sentido.

Antonio Fernández Ligero

 

 

 

 
 

Seminario Diocesano Asidonia-Jerez. 2004
Diseño Luis López-Cuervo del Rosal.