La Diócesis vivió la Vigilia de las Espigas con motivo del 125 aniversario de El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Jerez

Jesús Bazán

4 de mayo de 2026

Este pasado sábado, la Adoración Nocturna Española (A.N.E.) celebró en la Diócesis de Asidonia-Jerez la Solemne Vigilia de Espigas, con motivo del 125 aniversario de la fundación de las tres primeras Secciones en el territorio diocesano.

Esta significativa celebración tuvo lugar en la noche del 2 al 3 de mayo de 2026, a partir de las 22:00 horas, en la Parroquia de San Dionisio Areopagita de Jerez de la Frontera, reuniendo a adoradores procedentes de distintos puntos de la Diócesis.

La vigilia estuvo presidida por el obispo diocesano, Monseñor José Rico Pavés, quien acompañó a los fieles en una noche de oración y adoración ante el Santísimo Sacramento, marcada por la acción de gracias por la historia de la Adoración Nocturna en estas tierras.

Durante la homilía, el prelado propuso vivir este aniversario desde una triple perspectiva: mirar al pasado con agradecimiento, entregarse al presente con generosidad y mirar al futuro con esperanza. En este sentido, recordó que la historia de la Iglesia ha estado siempre marcada por dificultades y desafíos que han sido superados cuando se han puesto en manos del Señor, como refleja el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Así, subrayó que la Adoración Nocturna es un verdadero carisma que ha permitido a lo largo del tiempo afrontar situaciones complejas desde la comunión y la escucha de Dios, generando una relación cercana con Cristo en la Eucaristía que orienta y sostiene la vida de la Iglesia.

En referencia al presente, explicó, a partir de la carta de san Pedro, que los fieles están llamados a ser “piedras vivas” que edifican la Iglesia en torno a Cristo. En este sentido, destacó la vocación del adorador como una llamada a la cercanía con el Señor, desde la cual se construye la comunidad cristiana. Invitó a vivir esta vocación con disponibilidad total, ofreciendo al Señor el tiempo, las capacidades y las circunstancias de la vida.

Al hablar del futuro, el obispo recordó la promesa de Cristo: “volveré y os llevaré conmigo”, subrayando que la fe permite vivir con esperanza, sabiendo que el Señor espera al final de la vida. Indicó que esta certeza es la que sostiene al cristiano en medio de las dificultades y le permite transmitir esperanza a los demás.

Asimismo, destacó la presencia constante de Cristo en la Eucaristía, recordando que el Señor no deja solos a los suyos y permanece con ellos todos los días. En este sentido, animó a los adoradores a ser testigos de esta cercanía, comunicándola con su vida.

Finalmente, invitó a aprender de la Virgen María, a la que definió como la primera adoradora, modelo de intimidad con Cristo, concluyendo con una acción de gracias por el 125 aniversario de la Adoración Nocturna en las localidades de El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera.

Diócesis Asidonia - Jerez