23 de enero se celebra se recuerda en la Iglesia la figura de uno de los Padres de la Iglesia, San Ildefonso de Toledo.

PINCHA AQUÍ PARA CONOCER LA BIOGRAFÍA DEL SANTO

Ildefonso, nacido en Toledo el año 608, hijo de Esteban y Lucía, nobles visigodos, parientes del Rey Atanagildo. Fue instruido primero por el Obispo toledano Eugenio III y después en la escuela de San Isidoro de Sevilla cursó la Filosofía y las Humanidades. A su vuelta, abrazó la vida monacal en el monasterio toledano Agaliense. Allí recibió las sagradas órdenes de manos de san Eladio. San Eugenio le nombró después arcediano de su iglesia. Los monjes del monasterio Agaliense, dedicado a San Cosme y San Damián, le nombraron abad. A la muerte de sus padres y con su pingüe herencia fundó un monasterio de monjas. A la muerte de su tío, San Eugenio III, fue nombrado Arzobispo de Toledo. Escribió admirablemente sobre muchos temas; entre ellos destaca el libro “De la perpetua Virginidad de la Bienaventurada Virgen María”. Según refiere, el Obispo Cixila, en premio a la defensa que hizo de la perpetua virginidad de María, mereció recibir de la Madre de Dios un don del cielo.

Entregó su alma a Dios el 23 de enero del año 667. Fue sepultado en la iglesia de santa Leocadia. En la invasión musulmana sus restos fueron trasladados a Zamora para evitar profanaciones. 

Devoto de la Virgen 

Todo sucedió en una noche de diciembre. San Ildefonso estaba junto a sus clérigos. En ese momento, decidieron ir juntos a una iglesia para cantar himnos en honor a la Virgen María. Al llegar, descubrieron que en la capilla había una luz muy deslumbrante. Todos se quedaron atemorizados y huyeron, excepto Alfonso y sus dos diáconos. 

Los tres decidieron entrar en la iglesia y acercarse hasta el altar. Y allí estaba: María. La Virgen estaba sentada en la silla del obispo y rodeada por unas vírgenes que entonaban cantos celestiales.

La Virgen María le dijo: «tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.» Después, la Virgen le explicó que días tenía que usarla: serían los días festivos designados en su honor. Tras este suceso, el Concilio de Toledo ordenó un día de fiesta en honor a San Ildefonso: el 23 de enero.

En la actualidad, en la ciudad de las tres culturas, se conserva un hueso del dedo pulgar de la mano derecha de San Ildefonso. 

Por último, destacar la gran devoción de Monseñor José Rico Pavés con este santo, algo que se simboliza en su escudo episcopal, en concreto la flor de tres azucenas cuyo significado es el siguiente:

La flor de tres azucenasque simboliza la perfecta virginidad de María Santísima, defendida de forma eminente por san Ildefonso de Toledo, de quien se desea aprender a vivir como esclavo de la esclava del Señor: “Por eso yo soy tu esclavo, porque mi Señor es tu Hijo. Por eso eres Tú mi Señora, porque eres esclava de mi Señor. Por eso soy yo esclavo de la esclava de mi Señor… Te ruego, santa Virgen, … que yo pueda conocer a Jesús en virtud de aquel Espíritu por el que te fue dado a Ti conocer, tener y alumbrar a Jesús. Hable yo sobre Jesús cosas humildes y sublimes en aquel Espíritu en el que tú te confiesas esclava del Señor” (SAN ILDEFONSO DE TOLEDO, De perpetua virginitate Sanctce Marice, XII, 1).

Fuentes : Cadena Cope y Web de la Archidiócesis de Toledo